domingo, 7 de marzo de 2010


Sinceramente la mandaría a la mierda...sí, ya sé que es una palabra un poco, como diríamos, ¿incorrecta?, bueno...pues me da igual, ahí es donde la mandaría.
Y no os penseis que sería a una amiga, a una conocida, a la vecina, a la de enfrente o vete tú a saber a quién, no , a la que mandaría a ese sitio es a mí hija...a que flipais?.
Pues la vida no es tan maravillosa como nos cuentan, ni los padres somos tan perfectos, ni los hijos son tan amantísimos. A veces los hay odiosos, tanto hijos, como padres...que le vamos a hacer. Esto no es una pelicula, ni una novela rosa, ni siquiera es una canción...esto es la vida...
Lo peor, sabeís que es?. Que a pesar de todo lo que nos duele lo que nos hace, creo que nunca la mandaré a ese sitio...
El próximo Viernes llamará a la puerta, (no sabemos nada de ella desde principios de Diciembre, ni siquiera llamó cuando estaba en el hospital, pero ahora son las Fallas) y a pesar de mi rabia, dolor, tristeza y mil cosas más...le abriré...

17 comentarios:

Kassiopea. dijo...

Paciencia....

La Queli dijo...

Dios, me duele solo de pensarlo.
Como dice Kassiopea, mucha paciencia, que no queda otra..... Mucho ánimo y besucos.

carla dijo...

No os podeis imaginar el dolor que se tiene...con ganas de hacer cosas que sabes que en el fondo nunca harás...

alma máter dijo...

Me imagino ese dolor y la "rabia" que da... pero si.. abrirás la puerta porque es tu hija Carla, y en eso se ve que si que sois perfectos. Si no abriérais esa puerta, es cuando no lo seriáis, y a pesar de todo tendrás ganas de verla y abrazarla...

Un beso muy fuerte!!

Juan Carlos dijo...

Los hijos son como un grano en el culo pero sin el como. Y eso los que son buenos como yo que los que son malos... Todos los días pienso que Herodes fue un santo con mala prensa y muy poco reconocido.
En fin, chica, paciencia

Amig@mi@ dijo...

Qué horror, yo que a la mía le tengo que decir que por qué no se queda algún finde en Murcia...
Lo que son las cosas.
Tendrás que armarte de paciencia y recibirla como si tal cosa...
Para eso somos madres.
Un abrazo

carla dijo...

No se si os habeis fijado que en Diciembre están las Navidades. Ni siquiera llamó por teléfono...Es ahora cuando llegan las Fallas y la juerga cuando empieza a dar señales de vida y a buscarse mil excusas...y...creo que ya estoy harta...

mamuma dijo...

Querida, eres su madre y al final, le abrirás, aunque no se lo merezca.

Frabisa dijo...

Uffffffffff, Carla, cuanto siento leer tus palabras que desprenden tanto dolor.

Seguro que encontrarás algún momento para hablar tranquilamente con ella y hacerle saber que su comportamiento egoísta os daña.

un beso y ánimo

LOLI dijo...

Creo que (no se la edad que tiene)en cuanto crezca un poco( y no fisicamente...)se dara cuenta de lo que está haciendo y rectificara,seguro que será pronto!!!SIGUE ABRIENDOLE LA PUERTA NO TE ARREPENTIRAS.

Me alegro de haberte conocido ;)

UN BESAZO

jordicine dijo...

Esto de las relaciones humanas es complicadísimo, CARLA. Un beso y paciencia.

sonia7386 dijo...

Si es que tienen razon cuando se dice que los padres, sobre todo las madres aguantan lo que sea por un hijo... aiss muchos animos carla!!!

Aida dijo...

Da pena... Siento que las cosas sean así...

La sonrisa de Hiperión dijo...

Paciencia, todo llega, y siempre amanece.

Saludos y un abrazo enorme.

IBE dijo...

Una lástima, esos hijos desnaturalizados, pero supongo que tendrán un fondo bueno, inculcado por sus padres. En algún momento saldrá a flote, no te preocupes.

Buen fin de semana.

Juanml dijo...

Algunos con el paso del tiempo rectifican y tratan de ganar terreno perdido, para otros a veces ya es muy tarde y se pasan el resto de la vida lamentando que no hicieron ni dijeron lo apropiado cuando habia tiempo, pero como dijo uno de los lectores, nunca le cierres la puerta, y yo agrego, sigue queriendola, algun dia (y ojala no sea tarde) ella lo apreciara.

CISNE dijo...

las madres somos asi,perdonamos,paciencia...sufrimos por ellos...pero pienso que alguna vez ellas seran madres y se acordaran de la santa paciencia que hemos tenido con ellas
besos